martes, 17 de mayo de 2011

Nadie se Atreve: Cultura Profética


Era una noche camino a casa, el tráfico hasta el tope, venía sumamente cansado y aburrido no sólo del trabajo sino también de escuchar mi lista de música de siempre, de esas ocasiones que recuerdas que debes renovarte y buscar nuevos horizontes.

Entonces decidí poner la radio, por fortuna, para la hora que era, ya no había tanto noticiario ni programa de chismes; entonces sintonicé Horizonte Jazz, el programa era "Soul Sessions" y acababa de finalizar una canción nada mala de los Tetas, así que el conductor prosiguió con su presentación y resonó algo más o menos así: "Esta canción me la han recomendado para ponerla hoy en este programa, quizá algunos se cuestionen qué tiene que hacer esta canción en este espacio, pero cuando la escuchen se justificará la acción" Esa noche escuché "Nadie Se Atreve" de una excelente banda Puerto Riqueña de Reggae (Roots) llamada Cultura Profética.

"Nadie Se Atreve" versa sobre una férrea crítica a la música plástica o música comercial haciendo énfasis en el Pop. Esta pieza tiene tintes de Soul, Reggae y Jazz, la voz de Willy Rodríguez es bastante especial, tiene un timbre suave y sincero, la ejecución es impecable, cada instrumento es perfecto, cada coro está bien señalado y el argumento es real y directo. Dicha canción pertenece al cuarto álbum producido por Cultura Profética titulado M.O.T.A., una producción bastante buena.

Para los amantes del Reggae "Nadie Se Atreve" debe ser una buena canción pero no la más representativa, inclusive yo no soy muy asiduo seguidor de Reggae, pero el Roots en la batuta de Cultura Profética me hace disfrutarlo muchísimo.

Personalmente le tengo bastante respeto a Willy pues la manera en que hace la música es humildemente genial y sincera, recomiendo su último álbum llamado "La Dulzura" es romántico y poético, inteligente y moderno.

Sin más preámbulo los dejo con esta excelente pieza:

Enjambre y Lo Blondo la fórmula que funciona



Antes de comenzar debo reconocer que no había escuchado a Enjambre, banda originaria de Zacatecas. La forma en que llegué a esta banda fue muy peculiar: estaba en twitter leyendo como siempre las novedades y de repente en las sugerencias estaba el perfil de Ely Guerra, así que me adentré y me percaté que hablaba del Travieso Carmesí, un proyecto musical en el que está colaborando con Alondra Parra, Natalia Lafourcade y Denis Gutiérrez Lo Blondo. Si recuerdan ya habíamos escuchado a estas mujeres juntas el 15 de septiembre de 2010 en el Ángel de la Independencia junto con la filarmónica lo cual fue "inesperado" para muchos.

Cuando escuché cantar a Lo Blondo me pareció que tenía bastante talento y además una personalidad peculiar, como si su introversión empaquetara a una mujer sin límites, en fin, eso se los dejo a su criterio. La cuestión es que buscando música de ella descubrí que tiene una banda llamada Hello Seahorse la cual no me pareció mala pero no fue de mi gusto. Entre videos y reseñas encontré la participación de Lo Blondo con Enjambre, la canción se llama Impacto.

Soy de las personas que piensa que el Rock Mexicano está decayendo y que ya no hay sustitutos de las bandas de antes que puedan retomar las riendas; con esto no quiero decir que Enjambre lo vaya a hacer, de hecho lo que ellos nos ofrecen es una fórmula probada basada en la música de los 80's: melosidad, coros suaves, adolescencia, amor y desamor, ingenuidad, compases repetitivos, ritmos sencillos, no hay nada nuevo.

Escuché algunas canciones de Hello Seahorse y Enjambre, personalmente no fueron nada nuevo y nisiquiera intenté buscar más de ellos, la fórmula funciona, pero hay que procurar no abusar de ella.



¿Entonces por qué escribí un post sobre Enjambre y Lo Blondo? La canción Impacto me gustó, la emoción que le da Luis Humberto a la voz (vocalista de Enjambre) mezclada con un eco que reverbera dentro de nuestras emociones haciéndonos evocar nuestros días de mayor adolecencia y donde el amor era la fantasía prometida, hizo que esta pieza se conviertiera en un pasaje musical de nuestros ayeres. Por otro lado, Lo Blondo acompaña al protagonista siendo ella la culpable de sus desequilibrios amorosos, hace coros exactos, interviene con delicadeza pero deja ver el potencial de su voz, además su personalidad le inyecta un toque de misticismo que despierta esa fantasía de imaginar ¿quién es ella?

En lo personal, esta canción tocó las fibras de mi incredulidad y reforzó las fantasías de seguir amando con ese toque de magia. Los dejo con la pieza en cuestión:

lunes, 16 de mayo de 2011

Si te rebasan, que no rebasen tu ego


La primera vez que conducimos un auto (para aquellos que ya lo han hecho) sentimos mucho miedo de tomar el volante y pisar el acelerador, y no se diga cuando el carro es manual; lo cual resulta normal si consideramos que no conocemos esta nueva experiencia: calles con muchos carros, cruces peligrosos, peatones distraídos, señalamientos, policías y los nervios que no nos dejan, simplemente el auto es quien aún nos domina.

Cuando ya hemos adquirido cierta experiencia al volante y empezamos a sentir que tenemos un cierto dominio del asfalto, descubrimos que podemos rebasar a otros carros "lentos" haciendo revolucionar el carro, o bien, incrementamos la velocidad en la calles con la confianza de que ahora nosotros dominamos el auto, ya perdimos entonces el miedo. Sin embargo, el "aprender" a manejar da paso a la imprudencia, no generalizo, pero suele pasar a menudo.

Saber manejar un auto lo traduzco en la prudencia de andar en un vehículo, respetar las leyes de transito y la tolerancia ante otros conductores; lo cual suena fácil, pero en la práctica no lo es.

El tema de saber conducir un automóvil generalmente lo asociamos a los años de conducción de una persona, ¿pero esta persona realmente es prudente y respetuosa al manejar? Pisar el acelarador a fondo creo que cualquier persona puede hacerlo, pero manejar con seguridad y prudencia no cualquiera.

Cuando en ocasiones alguien nos rebasa y sentimos que estamos siendo retados y queremos demostrar que somos mejores conductores, por el hecho de alcanzar al otro y rebasarlo, nos hace caer en la provocación, en la impulsividad, en la agresión y desde luego en la inmadurez, y este hecho, junto con el alcoholismo, hace que la mayor parte de los accidentes ocurran al manejar, entre edades de 20 a 30 años.

Pero recordemos que la conducción no delimita nuestras capacidades como ser humano, no nos hace superiores, sin embargo, sí refleja el nivel de Ego, Estrés y Tolerancia que tenemos. No necesitamos demostrar a nadie que sabemos manejar con rapidez o que somos hábiles para evadir obstáculos, si consideramos que somos buenos para manejar, entonces demostrémoslo con inteligencia para prevenir accidentes, no para dar lecciones a los demás de lo que "sabemos hacer frente al volante".

Si eres amante de la velocidad, de la adreanlina al manejar y de maniobrar con precisión un vehículo te recomiendo que asistas a algún autódromo o bien tomes un curso sobre maniobras especiales, seguramente descargarás gran parte de tu adrenalina, y lo mejor, lo harás con mayor seguridad y no pondrás a otros en peligro.

Manejar debe ser un acto muy conciente, por ello: "Si te rebasan, que no rebasen tu Ego".